Cuidado
Cuidado de muebles de rejilla: limpiar, tensar y reparar
Cómo cuidar sillas y paneles de rejilla: polvo, humedad, el trapo húmedo por debajo, tensar un asiento flojo, roturas pequeñas y qué acabado usar.
Actualizado

La rejilla natural es la piel exterior y brillante de la palma de ratán. Esa piel es dura y lisa por arriba, y por eso la rejilla resiste tanto para lo poco que pesa. También es una fibra vegetal que se mueve con la humedad: se hincha un poco cuando está húmeda y se encoge al secarse. Casi todo el cuidado de la rejilla sale de ahí.
En resumen
- Quítele el polvo seguido con una brocha suave.
- Manténgala lejos del aire caliente y seco y del sol directo.
- De vez en cuando, pase un trapo húmedo por debajo.
- No la remoje, no se pare encima y no deje que las mascotas la arañen.
- Tense un asiento flojo con un poco de agua antes de que se rompa.
Polvo y limpieza
El polvo se junta en los huecos del tejido. Use una brocha suave o el cepillo de la aspiradora a baja potencia, siguiendo las hebras. Un cepillo duro puede levantar los bordes de las hebras.
Para la mugre, mezcle unas gotas de jabón líquido suave para platos en agua tibia. Exprima bien un trapo suave hasta que quede apenas húmedo, páselo a lo largo del tejido, vuelva a pasarlo con agua limpia y deje secar al aire. No empape la rejilla y evite mojar el acabado de la madera. No use cloro, amoníaco ni aerosoles de limpieza.
Humedad: el aire seco es el verdadero enemigo
La rejilla se mantiene flexible porque guarda un poco de humedad. En un cuarto caliente y seco, junto a una rejilla de calefacción, un radiador, una estufa de leña o una ventana muy soleada, se reseca poco a poco y se vuelve quebradiza. La rejilla quebradiza se raja cuando alguien se sienta de golpe.
- Aleje los muebles de rejilla de las fuentes de calor.
- En invierno, o en un clima seco, un humidificador en el cuarto ayuda a la rejilla y a las uniones de la madera.
- Tampoco se vaya al otro extremo. Un baño sin extractor o un porche techado mantienen húmeda la rejilla natural, y la humedad constante la afloja y puede criar moho. Para esos lugares es mejor la rejilla sintética PE; vea rejilla PE para exterior o rejilla natural.
El trapo húmedo por debajo
Esta es la rutina que mantiene firme un asiento de rejilla. Voltee la silla y pase por la parte de abajo de la rejilla un trapo o una esponja humedecidos en agua tibia. El reverso es el lado opaco, sin brillo, y absorbe la humedad mejor que la cara brillante. Deje secar la silla en posición normal, lejos del calor, antes de que alguien se siente.
Hágalo de vez en cuando durante el año, y más en la temporada de calefacción. Pase el trapo; no remoje.
Cómo tensar un asiento aflojado
Un asiento que se aflojó pero no tiene hebras rotas muchas veces se puede tensar con agua.
- Voltee la silla.
- Moje la parte de abajo de la rejilla con agua tibia, con esponja o atomizador, o ponga encima una toalla húmeda un rato. Rocíe también un poco la parte de arriba.
- Deje secar despacio toda la noche a temperatura ambiente. Sin secador de pelo, sin calefactor y sin sol.
- Espere a que esté bien seca antes de sentarse. La rejilla húmeda se estira.
Al secarse, la rejilla se encoge y se tensa. Funciona mejor en asientos estirados, no rotos, y sirve unas cuantas veces, no para siempre: con cada ciclo la rejilla vieja pierde algo de elasticidad. Si el asiento se vuelve a aflojar en pocas semanas, ya hay que cambiarlo.
No funciona en rejilla sellada con laca, barniz o poliuretano, porque el acabado no deja entrar el agua.
Roturas pequeñas
Lo que se puede hacer depende de cómo se hizo el asiento.
Rejilla prensada (una hoja tejida sujeta en una ranura con junquillo). Una o dos hebras rotas se pueden pegar por debajo con un punto de pegamento para madera, para que no se enganchen en la ropa. Es una reparación provisional. Cuando se abre un hueco, la hoja se sigue rompiendo alrededor y la solución es una hoja nueva. Es trabajo de una tarde: vea cómo cambiar un asiento de rejilla prensada. Nuestro kit de reparación de ratán alcanza para un asiento grande o dos chicos, y el cincel para quitar junquillo saca el junquillo viejo sin ensanchar la ranura.
Asientos tejidos a mano (rejilla pasada por agujeros). Unas cuantas hebras rotas se pueden cambiar tejiendo una hebra nueva por el mismo camino y amarrándola por debajo. Necesita caña para tejer a mano del mismo ancho y algo de paciencia; la guía tejer a mano el asiento de una silla explica el patrón. Si hay muchas hebras rotas, o la caña ribete del borde se soltó en varios puntos, conviene volver a tejer todo el asiento.
Puertas de gabinete y cabeceras. Un desgarre en un panel engrapado se arregla mejor cambiando el panel. Quite el listón, saque las grapas y ponga una hoja nueva de la misma forma; vea cómo poner rejilla en puertas de gabinete.
¿Conviene darle acabado a la rejilla?
Tradicionalmente la rejilla se dejaba sin acabado para que absorbiera humedad y siguiera flexible, y muchos restauradores todavía lo prefieren así. Si busca más protección o un color más profundo, así se comparan las opciones.
| Acabado | A favor | En contra |
|---|---|---|
| Ninguno | Sigue flexible; se puede tensar con agua; no hay nada que se desgaste | Se le notan más la suciedad y las manchas |
| Aceite, muy poco | Oscurece un poco el color | La superficie brillante absorbe poco; el sobrante queda encima y junta polvo |
| Goma laca diluida | Delgada, fácil de aplicar y de renovar; da un tono cálido | El agua y el alcohol derramados dejan marcas blancas; en un asiento se gasta y hay que repetirla |
| Laca, barniz o poliuretano | La mejor resistencia a derrames y manchas | Endurece la rejilla; puede cuartearse o descascararse donde se flexiona; no deja entrar la humedad, así que un asiento flojo ya no se puede tensar con agua; difícil de quitar |
Si decide darle acabado, use una sola capa delgada de goma laca diluida o de un acabado transparente bien diluido, solo por arriba. Deje el reverso al natural para poder seguir humedeciéndolo. Pruebe primero en un rincón escondido, porque cualquier acabado oscurece la rejilla.
Mascotas y sol
Mascotas. A los gatos les encanta la rejilla. Las uñas se meten bajo las hebras y las sueltan, y en pocas semanas de rasguños se puede abrir un hueco en el asiento. Los perros muerden la caña ribete y los bordes. Use un cojín, meta las sillas bajo la mesa cuando no se usen y ponga cerca un rascador mejor para el gato. Las puertas de rejilla a la altura del piso también tientan a las uñas; un tejido de espiga cerrado les da menos de dónde agarrarse.
Sol. El sol directo reseca la rejilla y con el tiempo aclara unas zonas y oscurece otras, así que una silla junto a una ventana soleada puede quedar de dos tonos. Además, la rejilla se oscurece sola con los años. Gire los muebles de vez en cuando, use cortinas ligeras y no deje la rejilla al sol todo el día.
Otras cosas que no debe hacer
- No se pare ni se arrodille en un asiento de rejilla. Todo ese peso en un área pequeña rompe las hebras.
- No levante ni arrastre una silla tomándola del respaldo de rejilla.
- No se siente en un asiento que sigue húmedo por la limpieza o el tensado.
- No ponga ollas calientes ni vasos mojados directamente sobre mesas o bandejas de rejilla.






